El país necesita imperiosamente una Ley de Promoción de la Foresto Industria

Compartimos el análisis realizado por Claudio Terrés, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, respecto a las distintas voces escuchadas en el panel «Desafíos de Inversión en el País: Una Visión Público-Privada», en el marco de las Jornadas Celulósico Papeleras, llevadas a cabo del 20 al 22 de septiembre pasado.

Como antecedente al panel, y en su conferencia sobre el Potencial de Argentina en la Industria de la Celulosa y el Papel, Fernando Correa, presidente de Industrias de Procesos de la reconocida consultora AFRY en España, concluyó: «Por falta de inversión, en Argentina se dejan de vender por año 220 millones de dólares en su cadena de valor forestal, perdiendo oportunidades en exportaciones, sustitución de importaciones y en el incremento de la mano de obra directa e indirecta».

Por su parte, Daniel Maradei, director nacional de Desarrollo Foresto Industrial analizó: «El valor medio deseable para la madera en pie es de 18 dólares por metro cúbico. Para fabricar una tonelada de pasta celulósica se requieren 5,2 m3 de madera. Un valor de venta lograble de esta pasta es de 750 usd/tonelada. Conclusión: industrializando la madera se multiplica por 8 su valor».

Claudio Anselmo, ministro de Producción de Corrientes, enfatizó: “Con el 3% del área total de Argentina, Corrientes posee el 42% en extensión de bosques plantados en variedades pino y eucalipto, aptos para producir pasta celulósica de alta calidad”.

Daniel Maradei agregó: “Si nos centramos en la zona núcleo del país forestal considerando Misiones, Corrientes, Entre Ríos y el Delta, tenemos un millón de hectáreas forestadas con especies de rápido crecimiento. El país produce unas 800.000 toneladas de pasta por año mientras que Uruguay, que brindó condiciones de crecimiento a la foresto industria como la que no tenemos en el país y con mucho menos forestación, va a producir en poco tiempo 5 millones de toneladas anuales”.

A su turno, Pablo Ruival, country manager de Arauco, el principal productor de pasta celulósica en Argentina, conjeturó: “Las condiciones para la foresto industria en nuestro país son únicas. La sociedad ya está variando su concepto en el conocimiento que la forestación implantada es un recurso vital para limitar el cambio climático y que los productos de nuestra industria son totalmente amigables con el medio ambiente”.

Llegado el momento de comentar perspectivas a futuro, frente a la pregunta de por qué las inversiones están yendo a países limítrofes sin recalar en nuestras grandes posibilidades, el ministro Anselmo enumeró las condiciones que ha gestado Corrientes en términos legales para la potencial instalación de plantas en su territorio, acompañando así al recurso forestal que poseen.

Ellas van desde promoción de inversiones en la provincia, hasta normativas de las Mejores Técnicas Disponibles para la implantación de industrias de la Celulosa y el Papel. Enumeró a su vez las mejoras en logística, puertos e infraestructura en general, para dar marco a inversiones de alto nivel en la provincia.

Maradei aportó una muy importante información derivada del Proyecto de Ley para la Inversión de la Foresto Industria, consensuada entre los Ministerios de Agricultura y de Desarrollo Productivo, conjuntamente con todos los organismos de la actividad privada.

Enumeró uno a uno los puntos salientes del proyecto de ley que se presentará para el análisis legislativo, con la esperanza que sea tratado por el Congreso de la Nación y que pueda avanzar rápidamente. Comentó que para inversiones en consumo de madera de más de 350.000 toneladas anuales, el proyecto contempla:

– Estabilidad fiscal y reducción del 30% de la alícuota del impuesto a las ganancias por 25 años.

– Devolución anticipada del IVA y amortización acelerada del impuesto a las ganancias.

– Eliminación de derechos de importación extrazona para importación definitiva de bienes de capital.

– Excepción a la adquisición de tierras por parte de extranjeros cuando se destinen exclusivamente al abastecimiento del proyecto.

– Para proyectos de más de 2 millones de toneladas que inicien su producción antes del 31 de diciembre de 2026, se extiende la estabilidad fiscal a 50 años y la alícuota del impuesto a las ganancias se reduce en un 50% en los primeros 25 años.

– A los proyectos de consumo de madera de más de 4 millones de toneladas anuales se les otorgará la posibilidad de instalarse en zona franca.

Con respecto a esta gran posibilidad para la industria, Ruival agregó un sueño: «Que la foresto industria sea una política de Estado, trascendiendo al gobierno de turno, teniendo en cuenta el beneficio que implicará para la sociedad y la economía argentina.

Citó especialmente la conformación del Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), en el que las Cámaras del sector se nuclearon, haciendo a su vez mención a los acuerdos logrados en el Plan Estratégico 2030, donde actuaron todas las organizaciones público privadas involucradas en temas foresto industriales, las que dieron un marco técnico-institucional sin antecedentes.

Como corolario, se consideró la enorme importancia de los bosques plantados en la fijación de dióxido de carbono. Cuanta más industria se tenga aumentando el stock de árboles, la colaboración en la reducción del efecto invernadero está garantizada; fue una sentencia final.

Desde la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel y desde el Consejo Foresto Industrial Argentino hacemos votos para que una Ley de Promoción de Inversiones de la Foresto Industria sea considerada con total prioridad por el Congreso Nacional.

Más info afcparg.org.ar

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